Remábamos surcando por aquellas aguas tenebrosas que nos impedían llegar, mientras tanto el final no estaba muy lejos, pero aquellos que nos querían arrebatar lo que iba a ser nuestro, poco a poco se acercaban y las fuerzas eran insuficientes. Sin embargo, teníamos claro que íbamos a derramar sudor y sangre para conseguir ese titánico botín.
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