Ese momento.
El lugar estaba repleto. Era el día que tanto
esperaban él y su gente. Llegó su momento, estaba muy nervioso, sentía
mariposas en el estómago. Y a pesar de los fuertes gritos y el ruido de la
música, sólo le bastó tocarla, para no escuchar nada más que el bombeo de su
corazón.
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